Fallece Joan Fontaine a los 96 años

lunes, 16 de diciembre de 2013

Fallece Joan Fontaine a los 96 años

Semana trágica para el cine clásico con la muerte, primero, de Eleonor Parker, ayer, de Peter O´Toole y, hoy, con la noticia del fallecimiento de una de las grandes: Joan de Beauvoir de Havilland, más conocide como Joan Fontaine, hermana de Olivia de Havilland y ganadora de un Óscar por su papel en Sospecha. Falleció el domingo (madrugada del lunes en España)  a los 96 años, informó su asistente a The Hollywood Reporter.



Fontaine, un icono del cine de los años 40, falleció en su casa de Carmel (California) por causas naturales. Su muerte  pone fin a una de las últimas estrellas de la edad dorada de Hollywood.  Su carrera artística se prolongó a lo largo de seis décadas en las que la actriz fue candidata tres veces al Óscar a mejor actriz y fue musa del director Alfred Hitchcock en Rebeca y Sospecha, donde compartió cartel con Cary Grant.
La actriz, que nació en Japón el 22 de octubre de 1917, era hija del británico Walter Augustus de Havilland y de la también actriz Lilian Augusta Ruse, conocida como Lilian Fontaine, mantenía una relación de rivalidad con su hermana y también actriz Olivia de Havilland, a la que arrebató el Óscar de mejor actriz en 1942. Ambas nunca se llevaron bien, pelearon por papeles protagonistas en Hollywood y protagonizaron sonados desaíres. Havilland, que tiene 97 años, vive en París. Su hermana mayor fue la primera en probar suerte en Hollywood lo que forzó a Joan a cambiarse de apellido. Y sus primeros pasos fueron papeles menores en películas como A Million to One u Olivia. Nada comparable para ese entonces con el clásico que protagonizó su hermana en 1939, la Melanie de Lo que el viento se llevó. Sin embargo fue Fontaine y no de Havilland la preferida de O.Selznick en esa fiesta en la que le presentó a ese director que despuntaba llamado Alfred Hitchcock.

Fontaine en 2006.

 “Yo me casé antes que Olivia y también gané un Oscar antes que ella”. Así despachaba Joan Fontaine,cualquier pregunta sobre la espinosa relación con su también célebre hermana. Al parecer, Olivia nunca soportó que su hermana, un año menor que ella y recién llegada a Hollywood, le adelantase en popularidad y le arrebatase la estatuilla dorada en 1941. La mala relación que se dice que inspiró en 1962 a Robert Aldrich para la historia de ¿Qué fue de Baby Jane?, con Bette Davis y Joan Crawford.


En 1919 se trasladó a San Francisco, donde estudió Arte Dramático con el alemán Max Reinhardt y debutó en el teatro a los 18 años en un pequeño papel en Kind Lady. En 1935, comenzó su trayectoria en el cine con el seudónimo de Joan Burfield, en un pequeño papel en la película No más mujeres, de E.H.Griffith, y posteriormente adoptó el apellido de su madre, Fontaine.


Comenzó a labrarse su fama de actriz en 1937 con un papel junto a Fred Astaire en Señorita en Desgracia, pero fue Hitchcock quien la lanzó al estrellato en su papel de la atormentada señora Winter en Rebeca junto a Laurence Olivier.

Desde entonces, los papeles de mujer con el corazón roto fueron su territorio y la llevaron a su primera candidatura al Óscar por The Constant Nymph.  Aunque este encasillamiento en papeles de mujer tímida y dulce, también fue la causa de que poco a poco fuera menos requerida.

Con el Oscar por Sospecha se envenenó para siempre la relación entre las hermanas actrices. Ese mismo año, De Havilland fue candidata por Si no amaneciera. Fontaine no sólo ganó el Oscar sino que se negó a aceptar las felicitaciones de su hermana. Ambas no volvieron a dirigirse la palabra. De Havilland ganaría en años posteriores otros dos Oscar, por La heredera y Vida íntima de Julia Norris. Siendo Fontaine y De Havilland las únicas hermanas que han conseguido un Oscar en la historia de estos premios. Pero como declaró Fontaine en una entrevista, la rivalidad siempre estuvo ahí. “Mi hermana es un león. Yo, un tigre. Y según las leyes de la jungla nunca podremos ser amigas”, dijo. Incluso durante la reunión de legendarias ganadoras del Oscar que organizó la Academia en 1979, las dos hermanas fueron situadas en extremos opuestos del escenario.

Desde entonces, los papeles de mujer con el corazón roto fueron su territorio y la llevaron a una nueva candidatura al Óscar por La ninfa constante. Fontaine fue también protagonista en la adaptación de Orson Welles del clásico Jane Eyre, de Charlotte Bronte.

La actriz, que tiene una estrella en el paseo de la fama de Hollywood, será también recordada por filmes como Idilio en septiembre, Ivanhoe o Carta de una desconocida. Su última interpretación fue en 1966 en Las brujas.

Fontaine era piloto de avionetas y una experta chef culinaria entre otras cosas. "He tenido una gran vida", comentó Fontaine en una ocasión. "No sólo con la actuación, he participado en una competencia internacional de globos aerostáticos, he pilotado mi propio avión, he hecho muchas cosas emocionantes", destacó. En 1978 publicó sus memorias, tituladas No fue un lecho de rosas, en el que contaba su vida familiar y sentimental.

Casada y divorciada en cuatro ocasiones, con el actor Brian Aberne, con el productor cinematográfico William Doziers, con el productor Collier Young y con el periodista Alfred Wright. “En el momento que escucho la marcha nupcial, se acabó el matrimonio”, comentó Fontaine en una ocasión.

Fontaine deja dos hijas de sus diferentes matrimonios. En sus intentos de ser madre se quedó embarazada en dos ocasiones el mismo año, cuando contaba con 46. En ambas ocasiones sufrió sendos abortos. Ha querido la casualidad que la dulce Lisa de aquella Carta de una desconocida haya escrito la última página de su vida el 15 de diciembre, justo el día en el que se cumplen 74 años del estreno mundial de Lo que el viento se llevó, la película más recordada de Olivia de Havilland. Y es que, hasta el último momento, la muchachita que escribió la carta de amor más amarga de su vida, parece haber querido hacerle sombra a su hermana.

Sus últimos trabajos fueron en televisión, en 1985 trabajó como protagonista en la serie televisiva Dark Mansions y en 1990 apareció en el canal American Moviei Classics contando anécdotas de Hollywood. En 1989 fue galardonada en un homenaje a su carrera artística durante la celebración del Festival de San Sebastián.  La actriz también fue reconocida como decoradora de interiores y como piloto profesional, alguien que salió de su retiro para protagonizar en 1994 el telefilme Good King Wenceslas y para participar como jurado del Festival Internacional de Cine de Berlín. 

En pleno siglo XXI, cuando los ecos de aquel Hollywood atemporal y artificioso son cada vez más lejanos, muchos practicaban un juego macabro apostando por cuál de las dos legendarias estrellas moriría antes. Al final, la balanza ha recaído sobre la protagonista de Rebeca.


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