Las verdaderas estrellas de cine clásico

martes, 8 de julio de 2014

Los Oscar no se venden

Oscar subastado
Una regla sagrada: un Oscar no se vende ni se puede vender. Es algo que bien deberían saber los ganadores de la estatuilla dorada que lo han podido contar, la Academia de Hollywood ha querido preservar el valor de su inmaculado trofeo. Pero no todos los han respetado y por eso ahora hay una demanda interpuesta contra los herederos de Joseph Wright, ganador de un Oscar en 1942.

Su premio se lo otorgó la Academia de Hollywood por su trabajo en la dirección de arte de My Gal Sal, un hombre que además fue miembro de la institución durante 50 años. Sin embargo, sus descendientes ignoraron la reglamentación y decidieron poner a la venta la estatuilla dorada, que alcanzó un precio en subasta de 79.200 dólares.

Ahora, la demanda interpuesta por la Academia exige una indemnización por valor de esos 79.200 dólares obtenidos, además de reclamar el derecho a quedarse con el Oscar por el precio simbólico que figura en la cláusula al respecto: 10 dólares.

Es parte de una política que ha desembocado en otras demandas similares, después de que en 1951 se decidieran a crear un contrato para evitar que los Oscar se convirtieran en un objeto preciado de especulación en el mercado negro. Ese contrato estipula que el ganador tiene derecho a dejárselo en herencia a quien considere de acuerdo a su testamento, pero nunca a venderlo al mejor postor.

Si la opción del ganador es deshacerse de él, deberá vendérselo a la Academia de las Artes y las Ciencias por esos 10 dólares, pese a que el valor real del premio bañado en oro es de 400 dólares. Sumado a eso está la repercusión que tiene un galardón de esa envergadura para actores y actrices de primera fila que logran hacerse con él. De acuerdo a diversas fuentes, el incremento en el caché para la próxima película suele rondar el 20 por ciento.

Fuente: El Mundo

lunes, 7 de julio de 2014

Censurado: Marlene Dietrich y España

The Devil Is a Woman fue la última colaboración entre Josef von Sternberg y Marlene Dietrich. La película adaptaba la novela francesa La Femme Et Le Pantin (La mujer y el pelele) de Pierre Louÿs, también llevada al celuloide por Luis Buñuel en Ese Oscuro Objeto Del Deseo (1971).




José María Gil Robles narra en sus memorias, bajo el título En defensa del honor de España una historia curiosa. Siendo ministro de la Guerra, se estrenó la película de Von Sternberg, con Marlene Dietrich a la cabeza del reparto, producida por los estudios Paramount. La película, según Gil Robles, era "del más odioso carácter antiespañol. El protagonista, capitán de nuestro Ejército, era la suma y compendio de todas las villanías. En la trama de la absurda españolada, llena de tópicos y falsedades, se denigraba también a la Guardia Civil."

Dietrich
La película estaba siendo un éxito en taquilla, aunque algunas protestas, como la realizada por los estudiantes emigrados del I.C.A.I., lograron que se retirara de los cines de Bruselas. Gil Robles planteó el asunto en el Consejo de Ministros del 22 de octubre de 1935, consiguiendo que el Gobierno aprobase un requerimiento a la Paramount para que en un plazo de tres días retirara y destruyera la película, estando el Gobierno dispuesto incluso a prohibir las películas de la Paramount  en España.

La Paramount se tomó en serio la amenaza, puesto que no obstante solicitar una prórroga para la retirada de la película, dado que circulaban por el mundo unas 200 copias, se comprometía a hacerla desaparecer y, lo más importante,a  destruir el negativo ante la representación diplomática o consular que eligiera el Gobierno español.

Finalmente, se fijó como fecha límite para la destrucción de la película el 30 de noviembre. El día 11 de aquél mes llegó al ministro de Estado un telegrama del embajador español en Washington, en el que daba cuenta de que el día anterior se había destruido en su presencia el negativo de la película ofensiva y asimismo, se había dado la orden de retirar y destruir todas las copias.

Sin embargo, Dietrich, que siempre la consideró su película favorita, guardó una copia en su casa, copia que sacó a la luz en 1959.

Fuente: mundohistoria.org, RTVE.es

sábado, 5 de julio de 2014

Estrellas vivas: Movita Castaneda

María Castaneda, más conocida como Movita, fue la segunda esposa de Marlon Brando. La actriz mexicanoestadounidense sobrevivió a su ex marido y tiene ahora 96 años.

Primero estuvo casada con el boxeador, cantante y actor irlandés Jack Doyle, pero su matrimonio no duró mucho tiempo. Luego conoció a Marlon Brando, con el que tendría dos hijos: Miko Brando  y Rebecca Brando Kotlizky.

Comenzó su carrera cinematográfica con Ginger Rogers y Fred Astaire en la primera película del dúo: Volando a Río. Continuó interpretando a mujeres exóticas en películas de idiomas inglés y español, notablemente en Mutiny on the Bounty junto a Clark Gable y Franchot Tone, siendo la última superviviente de la película. Luego protagonizó en Rose of the Rio Grande y Wolf Call y en The Girl from Rio con Warren Hull. 

Protagonizó en Tower of Terror junto a Wilfrid Lawson y Michael Rennie. Después de un descanso, apareció en Fort Apache, con Henry Fonda, luego representó el personaje principal femenino en The Mysterious Desperado y Saddle Legion.

viernes, 4 de julio de 2014

Un actor llamado deseo


Marlon Brando
Marlon Brando, de cuya muerte se cumplieron diez años el lunes, ganó dos oscars, que es mucho, pero solo ganó dos oscars. Podía haber conquistado varios más. La siempre caprichosa Academia decidió otorgárselos por sus trabajos en La ley del silencio (1954) y El padrino (1972). Sin el oro se quedaron joyas del calibre de El último tango (1973), Julio César (1953), ¡Viva Zapata! (1952) o Un tranvía llamado deseo (1951)... aunque por todas ellas resultó nominado a la estatuilla.

Solo su furibunda vocación activista en defensa de los derechos de los indios norteamericanos puede ser comparada a su talento ante las cámaras. Cuando Hollywood lo ungió con su dedo y le dio el Oscar por El padrino, Brando decidió no ir a recogerlo y envió a una actriz amiga suya de origen indio para que defendiera la causa delante de los esmóquines, las limusinas y otros símbolos del poder.

Se casó tres veces y tuvo 16 hijos, tres de ellos adoptados. El suicidio de su hija Cheyenne en 1995 —después de que otro hijo suyo, Christian, fuera enviado a la cárcel por asesinar al novio de esta— fue el golpe más duro de una vida destilada entre las luces de una embrujadora vis actoral y las sombras de una personalidad volcánica. La personalidad de un actor llamado deseo.

Fuente: el País.com

domingo, 29 de junio de 2014

Recordando a Katharine Hepburn

Kate
Hoy se cumplen 10 años del fallecimiento de Katharine Hepburn, síntesis de talento, belleza y carácter. Su muerte supuso la perdida  de "un tesoro" nacional y las luces de Broadway se apagaron en su honor. Como Kate no habrá ninguna igual, fue querida y será recordada por varias generaciones.

El día de su muerte provocó un profundo dolor en los Estados Unidos, la noticia del fallecimiento de la legendaria actriz de Hollywood, a los 96 años, en su casa, en el Estado de Connecticut. causó una lluvia de elogios, desde el presidente George W. Bush, que la definió como "un tesoro nacional" hasta Elizabeth Taylor, que reconoció haber sentido "envidia" por la actriz, se hizo escuchar durante todo el día de ayer.

Su estrella en una baldosa del Camino de la Fama de Hollywood amaneció ese día cubierta de flores, velas, cartas afectuosas y hasta un pequeño Oscar, de esos que se venden por pocos dólares en los negocios de la zona, que apareció con una tarjeta y la leyenda "best mom" (la mejor mamá).

Si bien a pedido de su familia el funeral de esta actriz que odiaba las entrevistas, las fotos y los autógrafos se realizó en privado, muchas personalidades del espectáculo hollywoodense le rindieron tributo a esta estrella que todavía hoy ostenta el récord de haber ganado cuatro Oscar.

El presidente Bush dijo: "Katharine Hepburn nos deleitó con su talento único durante seis décadas. Fue conocida por su inteligencia y será recordada como uno de los tesoros de esta nación". Pero, la primera estrella de Hollywood en recordarla, ante la prensa fue otra gran diva, Elizabeth Taylor, que compartió cartel en la película De repente el último verano (1959), reconoció: "Cada actriz en el mundo deseaba ser como Katharine Hepburn. Todas la mirábamos con reverencia. Hasta sentíamos cierta envidia".

Una de las declaraciones más conmovedoras fue la del actor Christopher Reeve, el famoso Superman, que hacía años que permanecía postrado en una silla de ruedas tras su caída de un caballo. Reeve recordó la época en la que trabajó en Broadway con la "gran dama": ella lo tomó de la mano sin aires de diva y le dijo: "Muchacho, ahora vas a mostrar lo que tienes adentro".

"Katharine era un ser humano extraordinario, una gran actriz, una espectacular presencia en el cine estadounidense y una verdadera dama -dijo Sidney Poitier, que actuó con ella en Adivina quien viene esta noche (1967)-. "Trabajar con ella y con Spencer Tracy fue la más importante experiencia de mi carrera, ellos eran dos gigantes."

"Hepburn es la persona que puso pantalones a las mujeres, literal y figurativamente. Es la estrella más grandiosa, la actriz más grandiosa que Hollywood haya producido hasta ahora", dijo su biógrafo, Christopher Andersen.

Kate había nacido en un hogar de clase media; su padre era médico urólogo; su madre, una militante feminista; tenía grandes dotes dramáticas: podía ser enérgica, pero también sutil. No sería exagerado afirmar que Katharine Hepburn nació en un acto de rebeldía, dispuesta a implantarse en un mundo donde a la mujer se le reservaban papeles secundarios.

Dentro del ambiente de Hollywood era considerada rara. Nada de lo que ella tenía correspondía al ideal de belleza, de fascinación o de capacidad dramática que imperaban en la Meca del Cine.
Hepburn & Cikor

Pero esta mujer demasiado delgada, cubierta de pecas y que con los años llegó a tener el clásico tipo de anglosajona arrugada y huesuda, desplegó desde su primera película, Doble sacrificio, un genio personal. Revelaba una emoción a flor de piel que parecía conmoverla en escenas dramáticas, con una voz que se acercaba a lo imperioso, pero también sutil y envolvente para confidencias más íntimas.

Irradiaba un divismo encantador, apoyado en hermosos gestos de manos y posturas personales; demostró una gran capacidad para la comedia que coincidió con la era de mayor brillo de ese género y mostró sin esfuerzos un medido control para alcanzar el patetismo y sostenerlo con un rostro estremecido y una voz quebrada. "Lo vital para el artista es sentir vida dentro de sí. Si lo consigue podrá proyectar su acción a través de la pantalla, igual que a través de las candilejas", expresó la actriz.


domingo, 22 de junio de 2014

Entrevista a Kim Novak (2014)

Kim Novak, de 81 años, se retiró del cine a comienzos de la década de los noventa y actualmente vive en un rancho de Oregón junto a su marido, con el que lleva casada más de treinta años, rodeada de perros y caballos y dedicando gran parte de su tiempo a la pintura, una de sus grandes pasiones. Pero los buenos aficionados al cine no la olvidarán nunca. Ella fue la misteriosa mujer que resucitaba de entre los muertos en Vértigo de Alfred Hitchcock; la que bailaba sensualmente con William Holden en Picnic o la que seducía al bueno de James Stewart en Me enamoré de una bruja.

Kim Novak

El miércoles 25 de junio a partir de las 22:00  los espectadores de TCM podrán volver a ver a esta grandísima estrella del Hollywood clásico gracias a la entrevista en exclusiva que concedió al periodista e historiador cinematográfico Robert Osborne en el tercer TCM Classic Film Festival celebrado en Los Ángeles. A lo largo de esta conversación, grabada en directo frente al público, Kim Novak habla de lo que supuso para ella convertirse en una famosísima intérprete y en una sex symbol mundial.

Marilyn Pauline Novak nació en Chicago el 13 de febrero de 1933. Se convirtió en modelo y viajó por diversas ciudades estadounidenses promocionando una marca de frigoríficos. En Hollywood un cazatalentos le consiguió un pequeño papel en una película y una serie de pruebas para la Columbia. Harry Cohn, el jefe del estudio, lo tuvo enseguida claro. Esa joven lo tenía todo para convertirse en una gran estrella. “El estudio me cambió el nombre porque Marilyn solo podía haber una”, recuerda la actriz en la mencionada entrevista. “Harry Cohn quería ponerme también otro apellido pero yo me negué”, añade.

La actriz no rehúye ninguno de los temas más controvertidos de su vida, como su relación con el actor y cantante de color Sammy Davis Jr: “Fuimos solo amigos pero Harry Cohn trató de impedirlo. Yo rechacé no volver a verle. Quedábamos para comer o para cenar y nos criticaban porque yo era blanca y él negro. Era ridículo”, dice.


Y, por supuesto, habla en la conversación de los títulos fundamentales que configuran su carrera. Su debut en 1954 junto a Fred MacMurray en La casa número 322; sus grandes éxitos, como El hombre del brazo de oro y Pal Joey, protagonizadas junto a Frank Sinatra y, por supuesto, el film más recordado de su filmografía, Vértigo, a las órdenes de Hitchcock. “Fue, sin duda, la película más importante de mi vida. Me encantaban las dos mujeres que interpretaba. Hitchcock no fue nada controlador durante el rodaje. Todo lo contrario. Pedía opiniones y daba confianza y libertad”. También se deshace en elogios hacia James Stewart, su compañero de reparto en éste y en otro de sus títulos más emblemáticos como Me enamoré de una bruja. “Fue un gran amigo, casi un hermano. Era todo lo contrario a una estrella del cine”, recuerda.

Kim Novak, asimismo, recuerda emocionada a sus padres, sobre todo a su progenitor, un hombre maníaco depresivo, y revela su actual día a día alejada del mundo del cine. 

fuente: El País, TCM

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