Muere Debbie Reynolds

jueves, 29 de diciembre de 2016

Muere Debbie Reynolds

La actriz estadounidense Debbie Reynolds, madre de la recientemente fallecida Carrie Fisher, ha muerto este miércoles, 28 de diciembre, después de haber sido hospitalizada tras sufrir una posible apoplejía, según ha informado el portal especializado en famosos TMZ.

Debbie con su hija Carrie Fisher


Una unidad móvil de emergencias se había desplazado horas antes hasta la vivienda de su hijo, el guionista Todd Fisher, ubicada en Beverly Hills en la que se encontraba Reynolds cuando comenzó a encontrarse mal. La llamada a emergencias se registró pasadas las 13.00 horas (las 22.00, hora peninsular española).

El propio hijo de Reynolds ha confirmado el fallecimiento de la actriz, de 84 años, que se encontraba organizando la celebración del funeral de Carrie Fisher, que falleció el martes a los 60 años tras sufrir un infarto en un avión. «Quería estar con Carrie y nosotros estamos devastados», ha declarado el guionista tras confirmar la noticia.

Tras la muerte de su hija, Reynolds se mostró conmovida en su cuenta de Facebook, donde agradeció todas las muestras de cariño recibidas. «Gracias a todos los que han sentido el talento de mi adorada e increíble hija. Estoy agradecida por vuestros pensamientos y plegarias que ahora la estarán guiando hacía su nuevo destino», agregó la actriz.

Debbie Reynolds nació en El Paso (Texas) el 1 de abril de 1932 y, tras ganar un concurso de belleza con tan solo 16 años, consiguió hacerse un hueco en el mundo del cine. Fue en la década de los 50 cuando despuntó gracias a su papel en Cantando bajo la lluvia. Una elección muy polémica debido a su falta de talento con el baile, incluso Gene Kelly tuvo que ayudarla a practicar claqué.

Sin embargo en el universo de Hollywood, Debbie Reynolds siempre brilló con estrella propia. Debutó en el cine con el musical Three Little Words (1950) con el que consiguió una nominación al Globo de Oro como “la nueva estrella del año”. Su nombre y apellidos figuran en los créditos de otras cintas como I Love Melvin (1953) o The Tender Trap (1955). En la década de los 60 consiguió una nominación al Oscar en la categoría de Mejor Actriz por su papel en Molly Brown, siempre a flote. Sin embargo, fue Julie Andrews quien gracias a su papel de Mery Poppins se hizo con la estatuilla.




Posteriormente su carrera pasaría por Broadway, con trabajos en obras como Irene, aunque continuaría teniendo presencia en Hollywood al dejar su huella en Mother (1996), In & Out (1997) o Behind the Candelabra (2013), su último trabajo.

Reynolds también disfrutó de su propia serie de televisión, The Debbie Reynolds Show (1969), además de participar más recientemente en series como Will & Grace (2000), las películas infantiles Halloweentown y numerosos doblajes animados.

Su matrimonio con Eddie Fisher, padre de la recién fallecida Carrie Fisher, con quien se casó en 1955, marcó su vida personal, especialmente su divorcio. El matrimonio se separó en 1959 cuando Reynolds descubrió que el cantante mantenía un affaire con la mejor amiga de la actriz, esa otra leyenda del Hollywood de antaño, Elizabeth Taylor. La ironía del destino ha hecho que Taylor y Reynolds murieran en el mismo centro médico.

Su relación con su hija tampoco fue fácil debido a que Carrie Fisher, tal y como ella misma declaró, «no quería ser hija de Debbie Reynolds». Ambas pasaron diez años sin hablarse por elección de la propia Fisher y tardaron más de treinta en recuperar la confianza.

Junto a su labor como actriz, Debbie Reynolds hizo carrera como mujer de negocios, fundando su propia escuela de baile y construyendo un casino en Las Vegas. Además, la estrella será recordada como una de las principales figuras en conservación del Hollywood de antaño, preservando una de las mayores colecciones de vestuarios de esta industria.


Debbie Reynolds recibió en 2015 el premio del Sindicato de Actores a toda su carrera al que seguiría el galardón humanitario Jean Hersholt que le concedió la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood por su labor de ayuda en el diagnóstico y tratamiento de los trastornos mentales mediante la fundación Thalians. Carrie Fisher nunca ocultó sus problemas mentales, aquejada de bipolaridad.

Fuente: ABC.es, El País

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